El horizonte electoral del 29 de noviembre ha activado las mesas de análisis de las grandes firmas de inversión, que ya evalúan ajustes en las valoraciones de sectores estratégicos. Un eventual relevo en el Ejecutivo, orientado hacia una coalición de PP y Vox según los sondeos, obligaría a recalcular el valor de las empresas del sector energético, la banca y el mercado inmobiliario técnico.
Repercusiones en banca y energía
La posible supresión del impuesto extraordinario a las entidades financieras es uno de los puntos críticos para el mercado. Aunque se introdujo con carácter temporal, los analistas lo habían integrado como una carga permanente en sus modelos. En este escenario, CaixaBank se posiciona como la firma con mayor potencial de beneficio ante una marcha atrás fiscal, seguida por Banco Sabadell, Bankinter y Unicaja. En el caso de Banco Santander y BBVA, su diversificación internacional amortigua el impacto de los cambios tributarios domésticos.
En el ámbito energético, el foco se sitúa sobre las renovables y la gestión nuclear. Compañías como Solaria y Acciona Energía se enfrentan a la incertidumbre regulatoria respecto a la vinculación de centros de datos con la nueva capacidad de generación. Por el contrario, Endesa podría encontrar un escenario favorable para la extensión de la vida operativa de sus plantas nucleares. Asimismo, las Socimis como Merlin Properties y Colonial podrían ver reducida su presión fiscal, aunque en el caso de la primera se vigilará su reciente giro estratégico hacia las infraestructuras de datos.
El peso del negocio internacional en el Ibex 35
A pesar de la posible volatilidad, los expertos no prevén un giro drástico en el desempeño general de la Bolsa española. El Ibex 35 ha registrado una revalorización del 103,9% durante el actual mandato de Pedro Sánchez, respaldado por la solidez de los resultados corporativos. Hasta junio, las cotizadas alcanzaron unos ingresos récord de cerca de 300.000 millones de euros, lo que supone un incremento del 6% respecto al primer semestre del ejercicio anterior.
La resistencia del mercado español ante la política local se explica por el elevado negocio exterior de sus principales componentes. Once compañías del índice de referencia, entre las que destacan Inditex, Ferrovial, ArcelorMittal, Puig, Logista y las grandes entidades financieras, generan más del 80% de sus ingresos fuera de España. No obstante, el Estado mantiene una presencia relevante en empresas como Indra, Telefónica o Aena, con capacidad para influir en sus consejos de administración.
Presión en el mercado de renta fija
El mercado de deuda también refleja las tensiones regionales, condicionado por la situación en Francia, Alemania y Reino Unido. El interés del bono español a 10 años se ha situado por encima del 4%, alcanzando cotas no registradas en la última década. Este incremento en el coste de financiación sigue la tendencia de otros países periféricos como Italia.
Los analistas advierten de que, si bien España no ha sido el foco principal de riesgo en Europa, la falta de una mayoría estable o de presupuestos anuales tras los comicios podría incentivar la salida de capitales. El mercado exige previsibilidad política para mantener el atractivo ante los inversores internacionales en un contexto de saturación de deuda en el continente.
