El gobierno de Irán ha ratificado su decisión de mantener cerrado el estrecho de Ormuz, vinculando cualquier reapertura a la aceptación íntegra de sus exigencias por parte de Estados Unidos. Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento y negociador jefe iraní, ha señalado que la posición de la República Islámica es firme tras haber recibido recientemente una nueva propuesta de Washington canalizada a través de la mediación de Catar.
Según ha manifestado Qalibaf durante una sesión parlamentaria, la operatividad del paso marítimo depende estrictamente del cumplimiento de siete puntos recogidos en el memorando de entendimiento de Islamabad. El alto cargo iraní enfatizó que Teherán no se dejará influir por presiones económicas o acciones militares, afirmando que el país se basa en los hechos y comportamientos reales y no en declaraciones que califica de contradictorias. «Combatimos y negociamos al mismo tiempo», subrayó el jefe parlamentario.
El memorando de Islamabad y las exigencias de Teherán
El acuerdo alcanzado el pasado junio bajo la mediación de Pakistán se vio interrumpido apenas un mes después tras diversos incidentes contra petroleros y bombardeos estadounidenses en el sur de Irán. Entre las condiciones impuestas por Teherán para desbloquear esta vía estratégica y retomar el diálogo sobre su programa nuclear, destacan el cese de las hostilidades en la región de Oriente Medio y el fin del cerco naval.
Asimismo, las autoridades iraníes exigen el levantamiento de las sanciones al petróleo que afectan a sus exportaciones y la liberación de los activos financieros de Irán que permanecen congelados. Esta posición se mantiene invariable después de que la presidencia de Estados Unidos rechazara un plan de siete días propuesto por Irán durante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Aunque Washington ha enviado nuevos planteamientos mediante intermediarios cataríes, el Ejecutivo iraní no ha ofrecido todavía una respuesta oficial ni ha revelado los detalles de dicha oferta.
Irak logra exportar crudo pese a la situación del estrecho
En medio de este escenario de tensión geopolítica y bloqueo, la Compañía Iraquí de Buques Cisterna ha anunciado la salida exitosa de 2 millones de barriles de petróleo a través del estrecho de Ormuz. La operación se ha llevado a cabo mediante la contratación de una firma extranjera, cuya identidad no ha sido revelada, para el flete de la carga.
Ali Qais, responsable de la entidad estatal iraquí, destacó que el transporte se realizó en un superpetrolero VLCC (Very Large Crude Carrier), lo que permitirá a la Compañía Estatal de Comercialización de Petróleo (SOMO) acceder a mejores oportunidades de venta y precios. Tras décadas sin utilizar este tipo de embarcaciones de gran calado, el país busca ahora adquirir buques cisterna especializados para optimizar sus exportaciones de crudo a pesar de las restricciones derivadas del conflicto en la zona.
