La gestora inmobiliaria Tishman Speyer y sus socios inversores han formalizado un acuerdo para adquirir el edificio Chrysler por un importe de 235 millones de dólares, a los que se sumarán los pagos vinculados al arrendamiento del terreno. La operación tiene como objetivo principal la rehabilitación de este rascacielos de 77 plantas, que actualmente presenta un nivel de ocupación inferior al 50%, para responder al incremento de la demanda de espacios de trabajo exclusivos en Nueva York.
Ajuste en la valoración y costes del suelo
El precio de venta actual del inmueble evidencia una corrección significativa respecto a transacciones previas. En 2008, el gobierno de Abu Dhabi desembolsó 800 millones de dólares por una participación del 90%, mientras que en una etapa posterior el activo se transmitió a las inmobiliarias Signa y RFR por 150 millones. Esta evolución está condicionada por el estado del inmueble emblemático y por el encarecimiento de la renta del suelo que percibe la institución educativa Cooper Union, propietaria del terreno.
Aunque no se han detallado las cifras vigentes del contrato de arrendamiento del terreno, en 2018 el coste anual escaló desde los 7,75 millones hasta los 32,5 millones de dólares. Según ha manifestado Rob Speyer, consejero delegado de Tishman Speyer, la compañía ejecutará un plan de restauración integral que afectará tanto a la fachada como a la característica corona arqueada que remata el edificio de estilo art déco.
Reactivación estratégica en Midtown Manhattan
El proyecto de renovación se produce en un contexto de revitalización para el entorno de la estación Grand Central, en Midtown Manhattan. La zona ha visto impulsada su actividad tras la apertura de la nueva sede corporativa de JPMorgan Chase, lo que ha elevado los estándares de calidad exigidos por los arrendatarios. El edificio Chrysler, construido originalmente hace casi un siglo para la Chrysler Corporation, busca captar ahora a firmas financieras y bufetes de abogados que priorizan ubicaciones con múltiples servicios y tiempos de desplazamiento reducidos para sus plantillas.
Máximos históricos en el alquiler de oficinas
El dinamismo del mercado de oficinas en Manhattan se refleja en las cifras de contratación. Durante el pasado año, el número de arrendamientos en espacios de alta gama con precios iguales o superiores a los 1.076 dólares por metro cuadrado alcanzó un máximo histórico. En lo que va de ejercicio, el volumen total de alquiler en el distrito asciende a 3,06 millones de metros cuadrados.
Esta cifra representa el mejor periodo acumulado para el sector desde el año 2000, cuando se registraron 3,73 millones de metros cuadrados contratados. La estrategia de Tishman Speyer, que ya gestiona otros activos de relevancia como el Rockefeller Center, se centra en aprovechar la escasez de alternativas para las empresas que demandan oficinas de lujo en puntos neurálgicos de la ciudad.
