El anuncio de la convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre ha actuado como un catalizador positivo para las grandes sociedades de inversión inmobiliaria cotizadas en el parqué español. El mercado interpreta este nuevo escenario político como una oportunidad para que se produzca un viraje en la normativa que afecta al sector del arrendamiento de activos, lo que ha permitido a los principales valores del sector recuperar terreno tras meses de presión regulatoria.
El impacto de la regulación en la estrategia de Merlin Properties
En el acumulado de las últimas tres sesiones, Merlin Properties se ha posicionado como el séptimo valor con mejor desempeño del Ibex 35, registrando un avance del 1,07%. Esta evolución responde a la sensibilidad de la compañía ante el proyecto regulatorio del Gobierno, especialmente en lo relativo a los centros de datos. La normativa actual plantea la obligatoriedad de cubrir, hora a hora, al menos el 80% del consumo eléctrico mediante nueva generación renovable, una exigencia que ha pesado sobre su cotización.
Desde que en junio alcanzó máximos históricos, la firma ha experimentado una corrección del 22%, condicionada tanto por la incertidumbre normativa como por el incremento en la rentabilidad de los bonos, que eleva las exigencias de rendimiento de los inversores. No obstante, el consenso de analistas mantiene una visión optimista con un precio objetivo de 17 euros, lo que otorga a la compañía un potencial de revalorización del 39%. Una posible flexibilización regulatoria tras los comicios facilitaría, según los expertos de XTB, el desarrollo de sus proyectos de infraestructuras digitales al reducir las exigencias de suministro energético.
Diversificación y nuevas alianzas en Inmobiliaria Colonial
Por su parte, Inmobiliaria Colonial ha mostrado una reacción más moderada pero positiva, con un repunte del 0,74% semanal, batiendo el 0,17% del selectivo nacional. Aunque su exposición a los centros de datos es inferior a la de su principal competidor, la reducción de la incertidumbre sobre el régimen de las Socimis se percibe como un factor determinante para su estabilidad financiera. El consenso de mercado fija su precio objetivo medio en los 6,26 euros, mientras que firmas como Renta 4 lo elevan hasta los 8,3 euros.
Más allá del entorno político, la compañía ha reforzado su estrategia de crecimiento mediante una alianza al 50% con el grupo británico Vita Group. Esta operación supone la entrada de Colonial en el segmento del alojamiento para estudiantes y la vivienda flexible, comenzando con tres inmuebles situados en Madrid. Este movimiento se suma a otras operaciones recientes, como su expansión en el mercado alemán junto a Generali o la adquisición de la sede de Naturgy en la capital española en colaboración con inversores privados.
A pesar del optimismo generado por el adelanto electoral, la evolución de ambas compañías seguirá condicionada por factores macroeconómicos estructurales. Los tipos de interés, el coste de la financiación y la trayectoria de las rentas de alquiler continuarán siendo los pilares que definan el rumbo de estas sociedades en el medio plazo, en un entorno donde la diversificación hacia nichos con fundamentales sólidos se presenta como la principal vía de crecimiento.
