Siete socios clave de la OPEP+ han ratificado su decisión de mantener estable la producción de petróleo durante el mes de noviembre. Esta medida supone la congelación de los niveles de bombeo registrados en septiembre, dando continuidad a la estrategia adoptada anteriormente para el presente mes de octubre. El acuerdo ha sido suscrito por los representantes de Arabia Saudí, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán.
Calendario de reuniones y revisión de cuotas
El grupo tiene previsto realizar un seguimiento mensual de las condiciones del mercado, fijando su próximo encuentro para el 1 de noviembre de 2026. No obstante, la cita más relevante para la oferta de crudo global tendrá lugar el 30 de noviembre, cuando los 21 integrantes de la alianza se reúnan en una conferencia ministerial plenaria. En dicha sesión se revisarán los recortes de 2 millones de barriles diarios (mbd) vigentes desde finales de 2022.
El objetivo principal de estas deliberaciones es establecer nuevas cuotas de producción que entren en vigor el 1 de enero de 2027. La organización busca corregir la actual discrepancia entre la capacidad teórica y la producción física real, mermada por las perturbaciones logísticas en el golfo Pérsico. Los conflictos en Irán y Yemen, junto con la inseguridad en el estrecho de Ormuz y el mar Rojo, han afectado directamente a la capacidad exportadora de varios estados miembros.
Impacto geopolítico y cifras de suministro
Según los registros de la organización, la producción total del grupo se situó en 24 mbd el pasado agosto. Aunque esta cifra refleja un incremento del 1,46% respecto al mes anterior, supone una caída del 15% en comparación con el inicio del año, antes de que el conflicto bélico comenzara el 28 de febrero. Sumando las aportaciones de sus aliados, el volumen conjunto de la alianza alcanza los 38 mbd, lo que representa el 38% de la demanda mundial proyectada por la Agencia Internacional de la Energía para 2026.
Reacción frente a las reservas del G7
La estabilidad en la oferta de la alianza se produce de forma simultánea al anuncio del G7 sobre la liberación de 100 millones de barriles de sus reservas estratégicas, con especial énfasis en el diésel, durante un periodo de cuatro meses. Esta intervención de las economías más industrializadas busca mitigar el encarecimiento de los combustibles en los mercados internacionales.
En el cierre de la última semana, el barril de petróleo Brent, de referencia en los mercados europeos, se situó en los 102,25 dólares en Londres. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) finalizó la jornada en Nueva York cotizando a 91,11 dólares. Esta coyuntura pone a prueba la cohesión de la OPEP, fundada en 1960, y su esquema de colaboración ampliado con naciones como México y Azerbaiyán, vigente desde 2016.
