La evolución de Repsol en el parqué madrileño mantiene la atención de las firmas de análisis internacionales. Tras concluir la sesión de ayer con una subida del 5%, los títulos de la energética se han situado en el entorno de los 30 euros, consolidando una tendencia positiva que ha marcado su comportamiento durante todo el ejercicio actual.
Respaldo de Jefferies y Berenberg
Las firmas de inversión Jefferies y Berenberg coinciden en que la compañía todavía dispone de recorrido al alza dentro del selectivo español. A pesar de que la cotización ya acumula una revalorización del 99,77% desde el pasado mes de enero, ambos bancos de inversión prevén que el rally bursátil pueda extenderse en las próximas jornadas.
Este incremento del valor se produce en un contexto de dinamismo para la energética, que ayer volvió a rozar los tres dígitos de crecimiento anual. La subida experimentada en la última sesión ha permitido que la acción recupere niveles de precios que refuerzan su posición como uno de los activos más destacados del selectivo en lo que va de año.
Cercanía a los tres dígitos de revalorización
El cierre de la sesión bursátil precedente dejó a la compañía a escasas centésimas de duplicar su valor inicial de enero. Con ese 99,77% de incremento acumulado, el mercado observa con atención la capacidad de resistencia de la cotización frente a las posibles volatilidades del Ibex 35 y el sector de los hidrocarburos.
La concurrencia de las valoraciones positivas de Jefferies y Berenberg sugiere que, para estos analistas, los fundamentos actuales de la empresa justifican una proyección de crecimiento adicional. El comportamiento de la acción en los 30 euros marca un hito relevante en la serie histórica reciente de la firma, que ha logrado atraer el interés comprador de forma sostenida.
La situación actual del mercado energético y la evolución de la deuda son factores que acompañan este escenario para los inversores. La atención se centra ahora en comprobar si el impulso de la última sesión permite superar de forma definitiva la barrera psicológica del 100% de revalorización anual en el corto plazo.
