El XXIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar ha estado condicionado por la convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. Ante este nuevo escenario político, el presidente del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), Eloi Planes, ha realizado un llamamiento a la moderación y a la consecución de grandes pactos de Estado que garanticen la certidumbre necesaria para el desarrollo económico.
Consensos para materias de Estado
Durante la apertura de la jornada, que se vio alterada por la cancelación de la asistencia del presidente del Gobierno, Planes insistió en la necesidad de alcanzar acuerdos que trasciendan los ciclos electorales. El representante empresarial señaló que áreas críticas como la estabilidad, la educación, las infraestructuras y la vivienda requieren soluciones que perduren en el tiempo y que eviten los cálculos políticos a corto plazo.
Para el IEF, el consenso no debe entenderse como una coincidencia total de pensamiento, sino como la capacidad de acordar pilares esenciales que se mantengan estables. Según Planes, los cambios constantes en las reglas de juego dificultan la construcción de proyectos sólidos, por lo que defendió que la moderación debe volver a ser un valor central frente a la actual polarización del debate público.
Seguridad jurídica y competitividad
En el plano económico y normativo, las empresas familiares han reiterado su exigencia de contar con un entorno que facilite la inversión y el crecimiento. El presidente del IEF abogó por una fiscalidad competitiva y un marco jurídico estable que generen confianza en el tejido empresarial. En este contexto, se subrayó la importancia de contar con una administración pública ágil que no obstaculice la actividad privada.
Además de la seguridad normativa, el congreso puso el foco en la necesidad de impulsar la industria y la competitividad, recuperando valores como el esfuerzo, el mérito y la voluntad de emprender como motores del progreso social en España.
Reconocimiento de la Corona
La ausencia del Rey Felipe VI, motivada por un viaje de Estado a Finlandia, no impidió que el monarca trasladara su respaldo a la organización. A través de un mensaje leído durante el congreso, el Rey destacó el papel de las empresas familiares como pieza fundamental del tejido productivo y ensalzó su visión a largo plazo para superar retos como la transformación digital.
El mensaje real puso en valor la capacidad de estas compañías para vertebrar el territorio y generar talento, definiéndolas como proyectos que aúnan arraigo y apertura internacional. Para el monarca, la virtud primordial de este modelo reside en saber conjugar la continuidad generacional con la capacidad de cambio en entornos en constante transformación.
