El Ejecutivo ha impulsado la creación de la cuenta de ahorro e inversión Financia Europa, una herramienta financiera diseñada para movilizar el ahorro privado hacia el tejido empresarial del continente. Esta iniciativa, recogida en los últimos decretos aprobados por el Consejo de Ministros, establece un marco de inversión a largo plazo que permite a los particulares gestionar hasta 150.000 euros en una cartera diversificada de activos, bajo un régimen de incentivos tributarios específicos.
Requisitos de la cartera y límites de inversión
La estructura de este nuevo instrumento financiero impone condiciones estrictas sobre la composición de los activos para asegurar su enfoque regional. Al menos un 70 % del valor total de la cartera debe estar vinculado a activos del Espacio Económico Europeo. Dentro de este porcentaje, se exige que como mínimo el 50 % se destine a renta variable y que, adicionalmente, al menos un 35 % del valor total computable corresponda a acciones de empresas de dicho entorno geográfico.
Los ahorradores podrán diversificar su capital a través de acciones cotizadas, fondos de inversión tradicionales o fondos cotizados (ETF). No obstante, el diseño de la cuenta limita la liquidez máxima permitida a 1.500 euros y restringe su uso a una única cuenta por persona, cuya titularidad será individual e intransmisible.
Ventajas fiscales y periodos de permanencia
El principal atractivo reside en su tratamiento en el IRPF. Los usuarios podrán operar con sus activos sin tributar por las ganancias generadas durante un plazo de permanencia mínimo de cinco años. Una vez transcurrido este tiempo y al realizarse una venta, los beneficios estarán exentos de impuestos hasta un máximo de 10.000 euros. En caso de que las plusvalías superen este umbral, el inversor contará con una bonificación fiscal del 20 %.
Es importante señalar que esta ventaja no se extiende de forma general a los dividendos ni a otros rendimientos del capital mobiliario, que quedan fuera del diferimiento tributario. El objetivo es fomentar la retención de la inversión a largo plazo, siguiendo las recomendaciones emitidas por la Comisión Europea a finales de 2025 para ampliar la participación de los minoristas en los mercados de capitales.
Comercialización y supervisión del nuevo instrumento
La oferta de estas cuentas estará centralizada en las entidades de crédito y las sociedades y agencias de valores, incluyendo aquellas que operen en España mediante sucursal. Sin embargo, la normativa excluye explícitamente a las sociedades gestoras de instituciones de inversión colectiva o de entidades de inversión de tipo cerrado de la comercialización directa de este producto. La CNMV será el organismo encargado de gestionar el registro obligatorio de estas instituciones y de supervisar la información detallada en sus folletos.
La implementación definitiva del instrumento está sujeta a la convalidación de los reales decretos por la Diputación Permanente del Congreso y a la posterior entrada en vigor de las órdenes ministeriales que definirán las obligaciones de información. Con este lanzamiento, se pretende canalizar parte del ahorro que actualmente se encuentra en depósitos bancarios —estimado en casi un billón de euros— hacia inversiones estratégicas en la economía europea, replicando modelos de éxito implementados en mercados como el sueco.
