La Comisión Europea mantiene su postura de firmeza respecto al cumplimiento de las reglas presupuestarias en la eurozona. El comisario de Economía y Productividad, Valdis Dombrovskis, ha rechazado de forma tajante la posibilidad de conceder a los Estados miembros una mayor flexibilidad fiscal para paliar los efectos de la crisis energética.
Durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Eurogrupo celebrada en Luxemburgo, el político letón subrayó que la prioridad absoluta de las instituciones comunitarias es preservar la credibilidad del marco fiscal vigente. En un contexto de especial sensibilidad en los mercados de deuda, Dombrovskis advirtió de que cualquier duda sobre el compromiso con la sostenibilidad fiscal podría comprometer la estabilidad económica de la Unión.
Rechazo a las peticiones de los países mediterráneos
Esta negativa se produce como respuesta directa a las demandas trasladadas por Grecia e Italia. Los primeros ministros de ambas naciones, Kyriákos Mitsotákis y Giorgia Meloni, solicitaron formalmente un incremento del margen fiscal para gestionar el impacto que el conflicto en Irán está teniendo sobre los precios de la energía desde el pasado verano. Los líderes sostuvieron en su comunicación que centrar la estrategia únicamente en la reducción de la demanda energética no resulta aceptable políticamente.
No obstante, la Comisión considera que el actual marco renovado ya incorpora mecanismos automáticos para responder a la coyuntura, absorbiendo caídas de ingresos por el enfriamiento económico o el encarecimiento de los intereses de la deuda sin necesidad de concesiones adicionales. Bruselas ya habilitó este verano la posibilidad de desviar hasta 0,3 puntos porcentuales del PIB a medidas para combatir la dependencia energética, detrayéndolos de la cláusula de salvaguarda de 1,5 puntos destinada originalmente a Defensa.
La posición de España y el veto a los subsidios generales
En el marco de este encuentro, el ministro de Economía, Comercio y Empresa de España, Carlos Cuerpo, confirmó que el Gobierno estudia recurrir a los márgenes de flexibilidad existentes para financiar proyectos de electrificación si se considera necesario. Sin embargo, estas cláusulas no son aplicables a medidas de intervención directa como los subsidios generalizados al gas.
Desde Bruselas se ha reiterado la oposición a las subvenciones masivas al consumo de combustibles fósiles. Según el criterio del comisario Dombrovskis, este tipo de intervenciones generales resultan gravosas para las arcas públicas y son contraproducentes, ya que estimulan la demanda y los precios en lugar de proteger de forma selectiva a los consumidores más expuestos. Aunque el debate sobre el margen de maniobra de los Estados continuará, la Comisión insiste en que no se puede alterar el marco regulatorio ante cada fluctuación del mercado.
