Cellnex afronta una coyuntura bursátil compleja marcada por el encarecimiento de la financiación. La compañía de infraestructuras de telecomunicaciones ha sufrido un retroceso del 30% en sus acciones desde los máximos alcanzados el 27 de febrero, situándose en 22,17 euros al cierre de la última sesión. Esta tendencia, impulsada por el repunte de los intereses de la deuda y el coste del crudo, la posiciona como el segundo peor valor del Ibex en lo que va de 2026, con una caída acumulada del 16,8%.
Incremento de la presión bajista
En este escenario de debilidad, el hedge fund D. E. Shaw and Co ha reforzado su estrategia contra el valor. Según los registros de la CNMV, la entidad ha elevado sus posiciones cortas hasta alcanzar el 1,00% del capital social de la operadora. Esta cifra representa el máximo histórico de la firma en el accionariado de Cellnex, superando el 0,90% que había comunicado previamente a mediados del mes de agosto.
Deutsche Bank proyecta un repunte significativo
A pesar de la ofensiva bajista, los analistas de Deutsche Bank mantienen una perspectiva optimista sobre la evolución de la compañía. La entidad germana ha actualizado sus previsiones y, pese a un ligero ajuste a la baja del 6%, sitúa su precio objetivo en los 40 euros por acción. Esta valoración implica un potencial alcista del 80% sobre el cierre de ayer, lo que permitiría compensar la caída registrada en los últimos siete meses.
El consenso del mercado que recoge LSEG respalda mayoritariamente este sesgo favorable. De las 28 casas de análisis que cubren el valor, 20 firmas emiten una recomendación de compra, mientras que el resto se divide equitativamente entre mantener y vender, con cuatro analistas en cada opción.
