El pleno del Ayuntamiento de Madrid ha ratificado la aprobación de dos planes urbanísticos especiales orientados a incrementar la oferta de vivienda protegida en alquiler en la ciudad. El consistorio ha habilitado mecanismos para transformar suelos destinados originalmente a hospedaje y oficinas, con el objetivo de proyectar hasta 18.400 nuevas unidades residenciales en un horizonte temporal que se extiende hasta el año 2028.
La nueva normativa municipal, que ha recibido el respaldo de PP y Vox, establece un incremento del 20% en la edificabilidad y del 30% en la densidad de aquellas parcelas calificadas para uso residencial protegido. Según recoge el plan especial, estas medidas se aplicarán de forma exclusiva a la edificación colectiva, quedando excluida la vivienda unifamiliar.
Optimización de suelos terciarios y cambios de uso
Las estimaciones técnicas del ayuntamiento indican que las modificaciones en los parámetros de intensidad permitirán la creación de 4.400 viviendas adicionales. Esta cifra se integra en un cómputo global junto a las 14.000 unidades previstas mediante la iniciativa vinculada al cambio de uso en suelos de oficinas, lo que eleva la capacidad total de los planes a más de 18.400 inmuebles.
Esta estrategia integra en el planeamiento local las disposiciones de la Comunidad de Madrid, específicamente la Ley 3/2024, de 28 de junio (modificada posteriormente por la Ley 2/2026). Dicha normativa autonómica fue diseñada para facilitar la reconversión de parcelas o edificios de oficinas desocupados en soluciones de alquiler asequible, flexibilizando la implantación de vivienda protegida durante un periodo de 15 años.
Balance de gestión y tramitación administrativa
En términos de ejecución administrativa, el consistorio ha gestionado la tramitación de 5.806 viviendas en los últimos 21 meses bajo el marco de la flexibilización de usos. Borja Carabante, delegado del Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, ha destacado que la puesta en marcha de estos instrumentos de planeamiento permite la liberación de suelo y el desbloqueo de nuevos desarrollos en la capital.
El responsable de Urbanismo ha subrayado que la capital asume actualmente la construcción de una de cada dos viviendas protegidas en la región. Los planes aprobados este jueves pretenden consolidar el aumento de la oferta residencial frente a las restricciones del mercado actual, mediante la utilización de herramientas normativas que permiten elevar la densidad sin necesidad de modificar íntegramente el planeamiento general.
