La regulación resta atractivo a la compra para alquilar

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La combinación de la nueva normativa de vivienda y la evolución del Euríbor está transformando el panorama para quienes invierten en el mercado inmobiliario con fines de arrendamiento. Aunque la media nacional de retorno bruto se sitúa en el 6,4%, la presión regulatoria y el encarecimiento de la financiación obligan a una revisión exhaustiva de los márgenes netos de las operaciones.

Distribución geográfica de los retornos brutos

A pesar del contexto actual, diversas provincias mantienen cifras de rendimiento elevadas. Toledo encabeza la lista con una rentabilidad del 9,2%, seguida por Ciudad Real con un 8,4%. Teruel y Valencia registran ambas un 8,1%, mientras que Segovia, Zamora y Huelva alcanzan el listón del 8%. Estas cifras superan ampliamente las opciones de ahorro tradicional, como las Letras del Tesoro o los depósitos a plazo, que ofrecen rentabilidades significativamente menores.

No obstante, el atractivo real de estas inversiones se ve amenazado por el marco legal que contempla prórrogas obligatorias de hasta dos años para contratos que venzan antes de finalizar 2028, manteniendo las condiciones vigentes. Asimismo, la aplicación del índice Servapi para congelar precios en determinados tramos desincentiva la entrada de nuevo capital. Bajo este escenario, un 34% de los actuales propietarios planea abandonar el alquiler residencial convencional tras el vencimiento de sus contratos, optando por la venta o modalidades alternativas como el alquiler por habitaciones.

El impacto del coste financiero y la inflación

El encarecimiento del crédito hipotecario es otro factor determinante en la pérdida de rentabilidad. El índice de referencia para los préstamos hipotecarios cerró septiembre en el 3,24% y comenzó octubre por encima del 3,3%, su cota máxima en dos años. Con tipos de interés medios en las nuevas hipotecas superiores al 3%, y un incremento del precio de la vivienda del 14,7% en el tercer trimestre (hasta los 2.129 euros por metro cuadrado), el margen para el inversor que requiere financiación se reduce drásticamente.

A esta situación se añade el efecto de la inflación, que podría restar entre tres y cinco puntos de renta real anual según las condiciones actuales. Ante este escenario, las decisiones de inversión requieren ahora un cálculo preciso que incluya gastos de mantenimiento, periodos de desocupación y el marco regulatorio vigente, más allá de la rentabilidad bruta anunciada inicialmente en los portales del sector.

Desempeño de las promotoras y las sociedades de inversión

En el mercado de valores, las grandes promotoras muestran comportamientos dispares ante la situación regulatoria. Neinor presenta un precio objetivo de 20,2 euros y un potencial de subida del 24,8%, a pesar de ceder un 4,74% en lo que va de año. Por el contrario, Metrovacesa acumula una ganancia del 19,08% en 2026. Por su parte, las socimis reflejan la incertidumbre del sector: Colonial retrocede un 10,32% y Merlin Properties cae un 1,24%, condicionada esta última por la incertidumbre regulatoria en el segmento de los centros de datos.