BBVA se prepara para ejecutar el próximo 15 de octubre el pago del dividendo a cuenta más elevado de su trayectoria financiera. Los accionistas de la entidad percibirán un abono en efectivo de 37 céntimos de euro brutos por título, una cifra que representa un incremento del 16% en comparación con la retribución otorgada en 2025. Esta operación supondrá para el banco un desembolso total aproximado de 2.000 millones de euros.
El calendario fijado establece que el próximo lunes será la fecha límite para adquirir acciones que otorguen el derecho a percibir este cupón, correspondiente a los resultados del ejercicio 2026. A partir del martes, los títulos de la entidad cotizarán ya sin el derecho al dividendo, descontándose el importe correspondiente de su precio de mercado. Este movimiento se produce en un contexto de volatilidad para el sector bancario europeo, afectado por el repunte de la inflación, el alza en la rentabilidad de los bonos y la situación fiscal en Francia.
Rentabilidad y estrategia de retribución al accionista
La política de remuneración del banco mantiene un pay-out de entre el 40% y el 50% del beneficio neto consolidado. Esta estrategia combina los pagos directos en efectivo con programas de recompra de acciones. Hasta la fecha, y sumando el próximo abono de octubre, BBVA ha movilizado cerca de 14.200 millones de euros en retribuciones, dentro de un objetivo estratégico más amplio que estima destinar 36.000 millones de euros a sus inversores.
En el primer semestre del año, la entidad obtuvo un beneficio neto de 6.051 millones de euros, lo que supone una mejora del 11,1% respecto al mismo periodo del año anterior. Bajo este escenario, las previsiones del mercado apuntan a que el dividendo complementario, que se distribuirá previsiblemente en abril de 2027, alcance los 60 céntimos de euro, manteniendo la línea del ejercicio previo.
Situación en el mercado bursátil y valoración
A pesar de la evolución positiva de su dividendo, BBVA ha cedido recientemente su posición como la tercera empresa española por capitalización bursátil en favor de Iberdrola. Al cierre de la última sesión, el valor de mercado del banco se situó en 128.479 millones de euros, frente a los 140.870 millones de la eléctrica. No obstante, la acción acumula una revalorización del 14,81% en lo que va de año, cotizando actualmente en el entorno de los 23,02 euros.
El consenso de analistas otorga a la entidad una rentabilidad por dividendo estimada del 4,88% para los próximos doce meses. En cuanto a las recomendaciones profesionales, un 32,1% de las firmas aconseja la compra de acciones y un 53% sugiere mantener la posición en cartera. El precio objetivo medio se sitúa en los 25 euros, aunque existen valoraciones más optimistas que proyectan el recorrido del valor hasta los 28,65 euros por acción.
